DIANA QUER

301203

30 de diciembre……………………..y entonces sucedió que……………………………

………….lleva veraneando en aquel chalet coruñés de A Pobra do Caramiñal, a unos 60 Km al sur de Santiago, en plena ría de Arousa, desde que tiene dos años (con este ya son dieciséis), el mismo año que nació Valeria, su hermana. Desde hace tres, que sus padres se separaron, ellas siguen viniendo, desde Pozuelo, a pasar el mes de agosto entero con su madre.

Este año además es especial, ha terminado 2º de Bachillerato (aunque le quedan algunas asignaturas pendientes que recuperar) y desde el mes de abril, es mayor de edad, por lo que tiene previsto, al volver de vacaciones, sacarse el carnet de conducir. De hecho muchos días de este tiempo estival de 2016, los está dedicando a hacer test.

Vienen de hacer las tres juntas durante el mes de julio pasado, un viaje por algunas de las principales islas griegas (Santorini, Mykonos y Corfu), para hacer piña, tratando así de desconectar. La separación no está siendo para nadie lo cordial que cabría esperar y ellas, a veces, se ven metidas en medio de aquellas fuertes discusiones, aunque sus padres traten de disimular la situación como buenamente pueden.

Es domingo 21, el último día de las fiestas en el pueblo. Sobre las nueve y media de la noche, después de haber cenado algo, las tres, con el pijama ya puesto están viendo la televisión. Diana como casi todos los días lleva en la mano su inseparable Iphone de color blanco con el que no para de enviar y recibir mensajes de WhatsApp. No le apetece salir, pero es la última noche de fiestas en el pueblo, así que a eso de las diez y media se deja convencer.

-“Voy a la plaza un rato-“ le dice a su hermana, -“¿te vienes?”-, pero Valeria está muy a gusto acoplada en el sofá y no le apetece salir, lo más mínimo, esa noche de fiesta.

Se pone unos pantalones cortos de color fucsia, una camiseta blanca, las zapatillas negras, y una cazadora vaquera porque más tarde probablemente refrescará, y se dispone a acudir a la plaza donde ha quedado. Le pide a su madre que le acerque hasta allí en coche. No hay mucha distancia pero si la lleva, pues veinte minutos que se ahorra andando.

A las fiestas del pueblo acuden los de las localidades próximas, los hay que vienen desde Dos Raposiños, desde Lesón, San Lázaro o Piñeiro. Todos, más o menos, se conocen de vista, o conocen a alguien que conoce a ese alguien, así que el ambiente es muy distendido y relajado. No hay aparentemente peligro alguno.

Además solo queda como quien dice una semana de vacaciones de verano, así que hay que aprovecharlo, que la semana que viene hay que ponerse las pilas y estudiar.

Cuando pasan veinte minutos de las dos de la mañana Diana se despide de su amiga Nerea y de un amigo, devolviéndole el jersey gris que le ha dejado antes (la cazadora vaquera apenas le abrigaba bien), pero ella le insiste en que se lo lleve puesto y ya se lo devolverá, dejándole Diana la cazadora.

Los dos jóvenes la ven alejarse por medio del parque, con la cabeza (como siempre) puesta en su móvil. Habla con su amigo Jorge. -“Para casa ya”- sin ser consciente al estar abstraída con su iphone que alguien la está siguiendo desde su coche. Un Alfa Romeo de color gris plata que la ha visto cruzar el parque sola.

A bordo va José Enrique, vecino de Rianxo, una localidad que está a veinte minutos en coche de allí y al que todo el mundo conoce con el sobrenombre de “El Chicle”, al que unos dicen que le llaman así porque de pequeño parecía que al hablar, con sus dos paletas prominentes, tenía un chicle en la boca, y otros porque había trabajado en un taller de reparación de automóviles y le apodaban “chiclé”, como al dispositivo que regula el paso del combustible al carburador, pero con la tilde, hasta que años más tarde esta desaparecería pasando a ser simplemente “El Chicle”, o «Chiquilín».

Aparca cerca del paseo de la playa, acercándose hacia ella andando, al tiempo que le dice algo que ella inmediatamente le cuenta asustada a su amigo Jorge, con quien está whatsApeando, afirmando estar literalmente -“acojonada”- porque un tipo le acaba de decir –“morena, vente para aquí” –.

Y a partir de este momento, nadie volverá a saber de ella. La desaparición de Diana será un asunto que día tras día ocupará gran parte de las noticias del país. El misterio sobre su paradero, las pesquisas sobre su investigación, las acusaciones entre los miembros de su familia, sacando a la luz, trapos sucios de una relación entre sus padres muy tensa, y en la que, de manera cruel se llegará a dudar hasta de su propia madre.

La Unidad Central Operativa (UCO) y el Grupo de Apoyo Técnico Operativo de la Guardia Civil, reconstruirán los últimos pasos de Diana, desde aquel 22 de agosto, cuando se despedía de su amiga Nerea para atravesar el parque, reproduciendo el recorrido realizado por el Arenal, por la cafetería Nojira, la  pizzería “Mi manda Picone”, para después cambiar de rumbo en la confluencia del Paseo del Arenal con la Rua Venecia, desapareciendo la señal de su terminal, faltando dos minutos para las tres de la madrugada, a la altura del puente de Taragoña.

Doscientos investigados e interrogados, especialmente uno bajo sospecha pero con coartada y la existencia de un coche plateado a gran velocidad grabado a las 2:51 de aquella noche por la cámara de una gasolinera en la zona de Barbanza, en la carretera de A Pobra do Caramiñal en dirección a Rianxo.

El 26 de diciembre de 2017 una joven de 18 años de Boiro denunciaba ante la Guardia Civil que un sujeto a punta de cuchillo había intentado robarle el móvil e introducirla por la fuerza en el maletero de su vehículo.

El 28 de diciembre la víctima con una descripción detallada del sujeto y del vehículo, un Alfa Romeo de color gris plata, identificaba, en el cuartel de la Guardia Civil, como autor al “Chicle” (curiosamente el mismo día, 28 de diciembre, de 1869, en el que William Semple, dentista de Mount Vernon, Ohio, patentaba el chicle).

Al día siguiente era detenido, José Enrique Abuín Gey en el cuartel de Lonzas, siendo trasladado a los juzgados de Ribeira, confesando el día 30 de diciembre, de un día como hoy, de hace cinco años, la autoría del asesinato de Diana Quer López-Pinel, a la que había ocultado su cadáver al lado de la casa de sus padres, en un viejo almacén de gaseosas, reconvertido en una fábrica de muebles abandonada en la actualidad.

El cuerpo de Diana será encontrado el 31 de diciembre de 2017, 497 días después de su desaparición.

————————————————-

El objetivo principal de la campaña del lazo blanco es la manera en la que los hombres decimos «este es nuestro compromiso, el de un futuro sin violencia contra las mujeres» 

descarga

                                                 Por ti, Diana Quer…y por todas las mujeres

 

Deja una respuesta

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s